martes, 23 de diciembre de 2014

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad.


¿Qué es el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)?

Es un trastorno muy prevalente que, según estimaciones, afecta entre un 5 % y un 10 % de la población infanto-juvenil, siendo unas tres veces más frecuente en varones. Representa entre el 20 % y el 40 % de las consultas en los servicios de psiquiatría infanto-juvenil.

Según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV): «Habitualmente, los síntomas empeoran en las situaciones que exigen una atención o un esfuerzo mental prolongado o que carecen de atractivo o novedad intrínsecos (p. ej., escuchar al maestro en clase, hacer los deberes, escuchar o leer textos largos que no son de sus gustos, o trabajar en tareas monótonas o repetitivas)». Este «trastorno» se identificó primero  como un problema en la edad infantil. Sin embargo, los estudios de seguimiento a largo plazo han demostrado que entre el 60 % y el 75 % de los niños con TDAH continúa presentando los síntomas hasta su edad adulta.




Síntomas.
Los síntomas que ocasiona el TDAH encajan en tres grupos, en ocasiones el déficit de atención se presenta sin hiperactividad y en ocasiones es una combinación de síntomas:
  1. No ser capaz de concentrarse (desatención o falta de atención)
  2. Ser extremadamente activo (hiperactividad)
  3. No ser capaz de controlar el comportamiento (impulsividad).

Síntomas de falta de atención:

Juega con las manos o los pies o se retuerce en su asiento.
Abandona su asiento cuando lo que se espera es que se quede sentado.
Corre y trepa excesivamente en situaciones inapropiadas.
Tiene dificultad para jugar o trabajar en forma silenciosa.
A menudo está "en movimiento" o actúa como si fuera "impulsado por un motor".
Realización simultánea de diversas tareas; comenzando una sin haber finalizado la anterior.
Habla excesivamente.


Síntomas de impulsividad:

Emite respuestas antes de que termine de escuchar la pregunta.
Tiene dificultades para esperar su turno.
Tendencia a decir lo primero que pasa por la cabeza sin tener en cuenta la oportunidad o lo apropiado del comentario.
Se entromete o interrumpe a los demás (irrumpe en conversaciones o juegos).
Impaciencia; dificultad para esperar.
Impulsividad verbal o en acción.

Otros síntomas.

Una sensación de no lograr los propósitos, de no alcanzar los objetivos.
Dificultades para organizarse.
Una búsqueda habitual de estímulos nuevos.
A menudo es una persona creativa, con gran iniciativa.
Tendencia a preocuparse innecesariamente de forma interminable
Sensación de inseguridad
Cambios en el estado de ánimo y en las actitudes.
Inquietud
Problemas crónicos de autoestima, relacionados con el rechazo del entorno
Historial familiar de TDA, enfermedad maníacodepresiva, depresión, abuso de sustancias u otros trastornos de control de los impulsos o del estado de ánimo.


Tratamiento




El TDAH, es un problema que afecta todos los aspectos de la vida de la persona y en edad escolar influye en el desarrollo del alumno; su tratamiento es una cooperación entre el médico y el paciente. Sí, el paciente es un niño o adolescente, participan los padres y usualmente los profesores. Para que la terapia sea eficaz, es importante:

  1. Establecer metas específicas y apropiadas.
  2. Iniciar la terapia farmacológica y/o la psicoterapia.
  3. Tener controles regulares con el médico para revisar las metas, los resultados y cualquier efecto secundario de los medicamentos. Durante estos chequeos, se debe recoger información del paciente y si es relevante, de los padres y los profesores.
  4. Mantener un horario diario constante, que incluya horas regulares para las tareas, las comidas y las actividades al aire libre. Los cambios al horario deben ser planeados con anticipación.
  5. Limitar las distracciones en el ambiente del niño.
  6. Proporcionar una alimentación saludable y variada, con bastante fibra y nutriente básica.
  7. Verificar que duerma lo suficiente.
  8. Elogiar y premiar el buen comportamiento.
  9. Mantener reglas claras y constantes para el niño.


El déficit de atención, en relación con el bajo rendimiento escolar.


El THDA es el trastorno neuropsiquiátrico más frecuente en niños, y es comúnmente asociado a pérdida de años escolares y bajo rendimiento académico, con mayor frecuencia de deserción escolar y pobre inserción laboral. Persiste en un gran porcentaje en la adolescencia y adultez y predispone directamente en éste primer grupo a trastorno antisocial y abuso de sustancias psicoactivas.